El camino en nuestra comunidad
Los matrimonios católicos que se interesen por el Instituto de Familias de Schönstatt, pueden acudir a alguna familia del Instituto o establecer contacto con nosotros a través de "Contacto". En aquellos países en los que nuestra comunidad está más representada hay jornadas de información en las que se ofrece una primera información sobre las metas y las tareas de la comunidad.
En esas jornadas se informa también sobre los requisitos para ser admitidos. Nos mueve el ideal matrimonial católico porque aspiramos a ser modelos en el movimiento de Schönstatt y en la propia Iglesia. Las relaciones sexuales antes del matrimonio, el adulterio o un aborto son impedimentos para la admisión.
No se trata de ninguna consideración moral, sino que expresan las altas metas que se tiene nuestra comunidad. Los matrimonios de nuestra comunidad deben representar de forma íntegra y clara la moral matrimonial católica.
Cuando un matrimonio quiere ser admitido al postulantado, solicita su admisión por escrito, explicando las razones que les han movido a dar ese paso.
Una vez que la dirección les acepta, comienza un tiempo de preparación en el que se conoce la comunidad y a los otros matrimonios que también han sido aceptados ("postulantado"). A ello le sigue el "noviciado", que constituye el auténtico período de formación y de crecimiento vital en la comunidad de Instituto. En este tiempo se forma la comunidad de curso. Juntos buscan su centro común en el ideal de curso y se consagran a la Santísima Virgen de Schönstatt como una nueva y original célula de vida.
Esta consagración es una incorporación al acontecimiento original de Schönstatt, la Alianza de Amor con María en el Santuario. Juntos avanzan en el proceso de incorporación al espíritu y a las formas del Instituto. Al mismo tiempo, los matrimonios trabajan la concepción del fundador sobre las características y los papeles del varón y de la mujer, del padre y de la madre y la espiritualidad matrimonial según el ideal matrimonial católico como fundamento del camino de santidad matrimonial.
El noviciado termina con la primera consagración contrato y, a partir de ahí, comienza la participación de los miembros del Instituto en las regiones.
Antes del "contrato perpetuo" hay dos períodos intensivos de formación: el primer y el segundo "terciado" que sirven para continuar y fortalecer el proceso de educación iniciado en el noviciado: en el crecimiento personal, matrimonial y de la comunidad de curso. Esto ayuda a probar y clarificar la propia vocación.
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